Rss Feed
  1. Je m’appelle Maria

    sábado, 24 de agosto de 2013

    Digo adiós a mi nombre...

    Se acabó el nombre compuesto, aquí se ha reducido a María o, como lo pronuncian los franceses, Magía (guegegho). De hecho en la tarjeta de mi residencia pone Maria Guerrero, ni rastro del segundo nombre o del segundo apellido, y por supuesto nada de tilde en la ‘i’. Aunque he de señalar que me he acostumbrado, pero lo que más me cuesta es escuchar María en boca de los españoles o hispanohablantes ya que esos no tienen ningún problema para soltar un buen ‘Maríajosé’ con esa ‘j’ tan sonora que se convierte en misión imposible para los francófonos.

    Todo es cuestión de habituarse, y por habitud (una palabra muy afrancesada) o costumbre, me refiero a estar en un país catalogado de una gran riqueza culinaria y comer sin sabor.

     -¡Azúcar!, como diría la difunta Celia Cruz, -¡A esto le falta azúcar!-, añadiría. Pero no solo azúcar, también sal, pimienta, especias, sabor… Aunque es lo que toca para no desembolsar mucha pasta en cada déjeuner (comida), por lo que recurrimos a los restaurantes U (de universitarios).  Todo esto parece una crítica, o que hablo con rabia, con enfado, ofuscada, y no, no es así. Lo que me ha extrañado (y no me termino de hacer a la idea, y creo que mi madre tampoco podría) es que me lo como sin rechistar, que está cambiando mi actitud a la hora de comer (para bien), e incluso más de una vez me he aventurado a pedir de legumes, verduras, como guarnición, a las que les añado un poquito (o un muchito) de sal, pimienta y una rayita de aceite de oliva, cuando hay. 

    El deporte aquí también es cosa de grandes y pequeños. Están muy concienciados. Y no, no solo me refiero a la petanca (ese “deporte” que los jubilados disfrutan en España y que aquí practican hasta los más jóvenes), no, sino que más de una mañana me he encontrado a sexagenarias practicando jogging o footing (o como se diga) y además iban más frescas que una rosa, algo que me dejaba con cara de tonta. Yo también he comenzado a realizar deporte (aunque con prudencia) ya que suelo ir au vélo (en bici) o à pied (en el coche de San Fernando) la mayoría de las veces que vamos al centro, y ojo que tiene su mérito porque Besançon no carece de cuestas bien pronunciadas… 
    Ya sea por llegar a mi destino. ;)

    En una degustación de queso Comté


  2. 0 Comments:

    Publicar un comentario